Artidoro Gracia, 2009
Alguien dice que la luna de octubre es la más bella. Si la comparo con la de septiembre que apareció anoche, la de octubre se queda corta.
En mi ventana estaba su brillo. Parecía un gajo de una gota de agua. Unas nubes como algodones blancos que por ahí pasaban, la sostuvieron.
Pensé que esas nubes eran tu cabellera. Y entonces la luna se convirtió en alguno de tus collares de plata.
Y siguió brillando mientras la contemplaba. Embelesado quedé mientras me arrullaba en su brillo.
Me quedé dormido, pensando en la luna. Pensaba en las nubes.
Soñando en tu cabellera.
lunes, 16 de noviembre de 2009
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